"Creo que lo más importante es trabajar en lo que te gusta y la vida me ha dado esa oportunidad"
JÉSSICA AGUILÓ | Madrid | 31-10-12
1) ¿Qué supone para usted haber sido
galardonado recientemente en la categoría de las Artes y las Ciencias Aplicadas
al Deporte?
Me parece un título muy
rimbombante y muy complicado. Lo que hago yo no creo que tenga mucha relación
con el premio, pero siempre es un orgullo recibirlo. A los que vivimos de la
palabra y de la comunicación a veces se nos duerme un poquito la ilusión porque
siempre estás haciendo más o menos lo mismo, entonces los premios ayudan a que
la ilusión se recupere. Es una especie de saneamiento de ilusión que nos viene
muy bien.
2)
En 2010 comenzó una nueva etapa
en la COPE. ¿Fue difícil cambiar de aires?
No, lo difícil no es el cambio, sino el
momento en el que tienes que dar el paso. Cuando ocurrió lo de Paco a mí se me
vino un poco el mundo encima porque mi corazón me pedía seguirle y, sin
embargo, mi cabeza me pedía quedarme porque llevaba toda la vida en la SER y
cambiar a mi edad era una burrada. Pero, afortunadamente, pudo más el corazón
que la cabeza y decidí acompañar a Paco. Ese fue el momento más difícil, la
decisión de ir o no ir. Todo lo que me prometieron, el dinero y todo lo demás,
me importó un bledo y les dije que no me dijeran nada más porque yo me iba, y
me fui. El cambio no fue muy traumático, ya que si me hubiese venido yo solo me
habrían faltado Paco, Hevia, Lama… pero como, cuando llegué, a mi alrededor
estaban todos ellos sólo fue un cambio de sitio.
3) Según tengo entendido, la SER le prohibió
saludar en directo a Paco González después de su despido, pero ¿qué fue lo que
le dijeron exactamente?
Ese día me fui a la radio muy mal,
con el cuerpo deshecho y sin saber qué iba a pasar, si iba a estar Paco, si no
iba a estar… Cuando llegué me estaba esperando Dani Anido, que era el director
de la SER en aquel momento, y me dijo que si tenía algún problema anímico no
presentase el programa, cosa que a mí me resultó muy extraña. ‘¿Pero por qué no
voy a presentar el programa? ¿Qué problema anímico puedo tener? Yo he estado
aquí 20 años, han pasado cosas, se ha muerto gente y he venido a presentar el
programa igualmente. ¿Qué pasa? ¿No queréis que lo presente?’, le dije. ‘No,
no, por favor’, me contestó. Yo le pregunté contraatacando porque me pareció
muy raro y entonces ya noté que algo pasaba. Me comunicó que Paco no iba a
venir y que el programa lo presentaría Joseba Larrañaga, lo cual me pareció
perfecto. Después ya me dijo que no podía saludar a Paco ni hablar de él. Digo ‘¿¡Qué!?
Eso me lo das por escrito’. Claro, yo ya le había ganado la batalla y era mejor
que me lo diese por escrito, porque eso me serviría a mí para la prensa del día
siguiente, ya que podía armar un lío increíble. En un principio me dijo que sí,
pero a los pocos minutos se retractó y me advirtió de que si lo hacía, debía
atenerme a las consecuencias, pero que no iba a redactar nada. Saludé a Paco y
no pasó nada, unas cuantas broncas, pero como yo ya tenía decidido irme me daba
igual. Y no solamente lo saludé ese día, sino que lo volví a hacer en el fin de
semana hasta que ya me llamó Paco y me pidió que dejase de hacerlo.
4) Supongo que habrá escuchado el audio de
ese día un millón de veces. ¿Qué siente al recordar ese momento?
Siento emoción. Creo que los
momentos de la radio y de la vida están marcados por las emociones y saludar a
un amigo que estaba pasándolo mal, saber que lo está oyendo y que en ese
momento estás olvidando todas las reglas de una empresa, mandando a paseo todas
las directrices de un director equivocado, te da un poderío moral y sentimental
brutal, y eso sentía yo. ‘Ahora que venga la policía y me quite del estudio’,
pensé. Cuando empecé el programa estaban todos allí, pero creían que yo no iba
a decir nada. Me propuse que ese programa fuese dedicado a Paco González y podrían
haber cortado la emisión, pero no, allí estaban aguantándolo. Fue brutal.
Sientes poder, sientes alegría.
5) ¿Qué ha significado la Cadena SER para
usted?
Mi vida, no puedo negarlo. Yo
empecé en la SER en Santiago de Compostela, después vine a Madrid y estuve unos
años en otras emisoras porque no quería ir a la SER directamente, ya que no era
lo mismo que te fichasen ellos que ser de la cantera. Quería empezar mi vida
desde abajo y me costó cinco años, pero a los cinco años me llamaron. La SER
desde el año 1973 ha sido mi vida, todo lo que yo soy en radio me lo ha dado ella
y le estoy muy agradecido. Que dos personas, porque yo creo que fueron dos nada
más, que ya no están en este momento ahí (qué gracia, ¿no?) hayan intentado
robarme mis recuerdos de la SER no significa que no sea mi casa de toda la vida.
La COPE significa el
agradecimiento. Cuando tú tomas la decisión de dejar una empresa como la SER,
que es lo máximo, es dejar la Champions para jugar en la Europa League, es una
competición un poco inferior. No es fácil asimilar eso y tampoco es fácil que
te lo ofrezcan sabiendo de dónde vienes. Que 50 personas rebotadas de una
empresa se hayan unido para crear una idea y que la COPE la haya aceptado es algo
maravilloso. Fue increíble todo el recibimiento que nos hicieron cuando
llegamos aquí, la gente se levantó aplaudiendo. Veían en nosotros el despertar
de una emisora que estaba un poco anquilosada, anticuada, triste. La audiencia
estaba por los suelos y no había ilusión. Entonces nosotros le dimos esa
ilusión que se necesita en una empresa para hacerla despegar.
7) ¿Cuándo empieza esa gran amistad con Paco
González?
En la SER había un programa al
mediodía que se llamaba ‘Ser Deportivos’ y ahí empezaron todos: Paco, Lama,
José Ramón de la Morena… y Paco me pareció siempre un tipo que hacía muy buena
radio, con las ideas muy claras. Yo empecé el ‘Carrusel Deportivo’ con Antonio
Martín Valbuena, estuve con él tres años y luego apareció Paco. Me sorprendió
muchísimo, sobre todo por su humildad. Me cedió el sitio del centro del estudio
y yo no lo quise, puesto que él era el director y yo sólo un animador. Él creía
que yo era una estrella y que le iba a exigir, pero no, yo no exigí nada. Desde
que empezó ha sido una carrera meteórica de menos a más impresionante, siempre
está mejor un año que el anterior y eso que todavía tiene muchas cosas por
hacer. Para mí ahora mismo en la radio española un tipo que pueda hacer todo
bien, tanto un informativo, como un programa deportivo, ese es Paco González. Me
parece un genio de la radio.
8) Cuando fue
a El Hormiguero junto a Paco González se habló de que lleva 7 años pensando en
su jubilación, ¿hay alguna razón en especial que le impida dar ese paso?
No,
lo que pasa es que yo juego con eso porque me sirve a mí también como motivo
para replantearme cada año el volver. Ya llevo 8 o 9 años diciendo ‘el año que
viene, si trabajo…’, pero eso es bueno, es una coña que he mantenido y que todo
el mundo se la toma bien, aunque algún día el lobo vendrá de verdad. Realmente
mi contrato con la COPE termina el 31 de julio del 2013 y todavía no sé lo que
voy a hacer porque si lo supiese no sería yo. Supongo que seguiré un año más,
por lo menos hasta el Mundial del 2014 y ahí podría ser un buen momento para
cerrar un ciclo vital muy grande, pero no lo sé, depende de muchas cosas.
9) ¿Qué cree
que pasará en ‘Tiempo de Juego’ cuando llegue ese momento?
Tendrá
que replantearse un cambio. A lo mejor la figura del animador desaparece o hay
varios animadores, igual en lugar de menciones en directo como las estamos haciendo
ahora serán cuñas grabadas… No sé, pero alguien estará por ahí esperando a que
yo me vaya para inventar algo nuevo y espero que funcione tantos años como ha
funcionado esto. Lo superará perfectamente sin ningún problema.
10) Por sus dos
libros publicados, 'Carrusel Deportivo: Diario de un año' y 'Debajo de la
parra', se nota que le gusta escribir, ¿tiene pensado redactar sus memorias o,
en su defecto, alguna obra más?
Me
llamaron de una editorial muy conocida ofreciéndome bastante dinero por
escribir mis memorias y yo no creí que fuese tan importante. Les dije que no,
porque si las hago tendré que hacerlas de verdad y voy a herir a mucha gente. De
hecho, tengo un libro, ‘Tu prima la coja’, que narra cómo nos fuimos de la SER,
todos los intríngulis de nuestra negociación con la cadena y las peleas que
tuvimos, y no va a salir nunca porque, cuando lo propuse, los abogados de COPE
dijeron que perderíamos todas las demandas. En su lugar se va a publicar ahora
en noviembre ‘Tiempo de Juego’, que no tiene nada que ver con ‘Tu prima la
coja’, puesto que no se habla para nada de la SER y es un libro de los
recovecos del programa donde cada uno cuenta a su manera cómo es el Tiempo de Juego.
Pero sí, me gusta mucho escribir, aunque prefiero
escribir poesía que unas memorias.
11) A los 18 años dio comienzo su trayectoria profesional
colaborando en Radio Galicia, ¿cómo llegó hasta ahí?
Por una prueba y por la tozudez de mis amigos. En esa época
cantaba en un grupo musical y una noche veníamos de una actuación medio
‘mamaos’ todos (risas) y teníamos la radio puesta, salió una cuña de Radio
Galicia diciendo que buscaba voces nuevas y estos ‘cabrones’ me despertaron
porque yo no lo había oído: ‘¿No querías tú trabajar en la radio, que nos das
el coñazo todo el día? ¿Por qué no te vas?’ y me dije ‘¿Por qué no?’. Efectivamente,
a los pocos días me fui, gané y hasta hoy. Sabía que iba a ganar, porque sino
no me hubiese presentado.
12) Dos años después dejó Padrón para venirse a Madrid, ¿qué
le impulsó a tomar esa decisión?
No aburrirme. Cuando llevas mucho tiempo en un sitio y lo
has hecho todo ya, ¿qué te queda? Tener una novia, casarme, tener hijos,
engordar, acomodarme… y yo vi que en Santiago ese era mi futuro y no quería eso,
yo quería hacer más cosas. Me apetecía hacer el ‘Gran Musical’ y ‘Carrusel
Deportivo’ y tiene gracia porque al final acabé haciéndolos. Me fui porque
necesitaba sacar todo lo que tenía dentro, ya que en Santiago sólo di la mitad
de lo que valía y yo sabía que valía para más.
13) ¿Cómo recuerda su etapa como cantante?
Bien, muy divertida. Aunque nunca me lo tomé en serio, cuando
me llamó un señor de América, sin haber ido yo allí, y me dijo que había
comprado mi producción a una empresa española y que había un disco mío que iba
camino del número uno me hizo una ilusión tremenda y empecé a darme cuenta de
las cosas. Al cabo de un mes me volvió a llamar diciéndome que tenía que ir la siguiente
semana a hacer promoción a Méjico. Hablé con la SER y con televisión y me
dijeron que me fuera, que ya buscarían cómo sustituirme. Llegué a Méjico y en
el aeropuerto (risas) había chavalas y chavales jóvenes, como 100 o 200, con
una pancarta: ‘Bienvenido José Domingo’, porque a mí ellos me llaman así, no
Pepe. Aquello para mí fue un mundo nuevo. Me recorrí todo Méjico promocionando
el disco, a todos sitios donde iba me hacían cantar y entonces me di cuenta de
que la cosa iba en serio y tuve que plantearme si seguir. Como aparte de la
música, tenía la radio y la televisión y mis productores querían que me
dedicase sólo a lo primero, dije que no. Era mucho dinero, pero pensé que no
todo era como hasta ese momento, que algún día me iba a cansar y que, sin
embargo, en la radio y en la tele sí que seguiría estando, si no es en el número
uno, entre los cinco primeros. No se lo tomaron muy bien, pero preferí ir sobre
seguro y dejar la música.
14)
¿Cree que
llegó a donde tenía que llegar en el mundo de la música o, por el contrario, le
faltó alguna meta por alcanzar?
No, en el mundo de la música
llegué donde quería. Prueba de ello es que lo dejé cuando estaba en el número
uno, lo cual tiene todavía más mérito. Me la jugué, podía haber fracasado luego
en la tele o en la radio y, sin embargo, no fue así. Todo lo que he querido
hacer lo he hecho y eso es maravilloso.
15) Si no
hubiese podido ser ni locutor de radio, ni presentador, ni músico, ¿qué camino
le hubiese gustado emprender?
Seguramente
escritor. Me gustaría escribir una novela, de hecho tengo una escrita, pero la
he leído 20 veces y no me gusta nada, no me convence y no va a salir nunca. A
lo mejor el día que me muera mis herederos la publican y entonces es un éxito post mortem (risas).
16) Si pudiese retroceder en el tiempo,
¿cambiaría algo de su vida?
Cambiaría pocas cosas, porque
todo lo que hice lo hice conscientemente, sabiendo lo que me jugaba. Creo que
en la vida cuando das un paso importante tienes que jugarte algo, sino no te lo
tomas en serio. Cuando vine a Madrid tenía un bajón tremendo, porque no era lo
mismo estar en Santiago, donde todo el mundo te saludaba, que llegar a Madrid y
no conocer a nadie. Sabes que todo te va a costar, pero yo siempre que he dado
un paso he estado muy seguro.
17)
¿Hay algo que en su momento no hizo y ahora
se arrepienta de ello?
No, porque lo de cantar, por
ejemplo, podría haberlo hecho pero yo estaba seguro de que no iba a triunfar.
No es lo mismo cantar en un programa de televisión o ante un grupo de chavales
que luego unas galas. Sabía que no tenía garganta ni carisma para hacer eso y pensé
que no valía la pena. Siempre te quedas con la espinita del ‘¿Qué hubiera
pasado?’, pero no, no me arrepiento de nada.
18)
¿Qué es lo
mejor que le ha sucedido en la vida?
Trabajar en lo que me gusta. Desde
pequeñito ya decía mi madre que cogía unas cucharas, las ponía de micrófono e
imitaba los anuncios de la radio. Yo no me acuerdo mucho, pero eso quiere decir
que ya de pequeño tenía dotes de locutor y de cantante. Cuando en mi pueblo hacían
carreras ciclistas, siempre estaba el típico coche patrocinador y yo era el que
hacía los anuncios a través del altavoz. Sabía que era bueno para la radio y
que iba a triunfar y lo que le agradezco a la vida es eso, saber que valía,
haberlo logrado y trabajar en algo que me encanta. Puedes hablar de las mujeres
que te han ayudado, pero creo que lo más importante es trabajar en lo que te
gusta y la vida me ha dado esa oportunidad.
19) ¿Qué hace Pepe Domingo Castaño cuando no está en la
radio?
Nada,
a mí me gusta ser un vago redomado total. Lo que me gusta es ‘pasmar’, que es
un verbo gallego que significa quedarte embobado mirando al techo (risas).
Luego en la vida diaria, cuando no hay vacaciones, me gusta mucho Internet,
escribo cosas que se me ocurren, que luego no sé si se publicarán, me encanta
salir de noche, la juerga, divertirme, ir al teatro… el cine me gusta menos, no
me dice mucho. En definitiva, me lo paso en grande.
Admiro sobre todo a mi amigo
Joaquín Prat. Cuando vine a Madrid mi mayor ilusión era conocerle y una noche
fui a la Cadena SER mientras hacían ‘Radio Madrid Madrugada’, donde estaba él,
y cuando entré y lo vi me dio una ilusión tremenda. Justo esa noche alguien le
dijo que yo venía de Galicia y va el tío, me llama y después de preguntarme mi
nombre, me mete en el estudio y empieza a entrevistarme. Yo pensando ‘no puede
ser que me esté pasando a mí’, yo que le admiraba tanto… Y luego ya me hice
amigo de él, trabajamos juntos y es una de las cosas más bonitas que me han
pasado en la vida. Así que admirar, lo que se dice admirar, a Joaquín Prat, me
parecía un fenómeno.
21) ¿Qué le saca una sonrisa?
Las equivocaciones de la gente (risas). Cuando en la radio
uno de los corresponsales se equivoca al dar un gol o dice una frase extraña me
encanta y me río. Creo que lo bueno de nuestro programa, tanto estando en ‘Carrusel’
antes como ahora en ‘Tiempo de Juego’, es que nos reímos de nuestros errores.
También me hace reír un buen humorista, como antiguamente Tip y Coll o el ya
más actual Carlos Latre.
Pensar en seres queridos. Han pasado dos años y aún cuando pienso que mi madre
ya no está es como si una parte de mi vida se hubiera muerto, como si de pronto
me quitasen una parte de los motivos para vivir. ‘¿Por qué no está…? ¿Por qué
tienen que morirse las madres…?’. Me empiezo a plantear seriamente por qué
tiene que morirse la gente y ya empiezo a darle vueltas a todo hasta que tengo
que salir a la calle a respirar aire puro porque la cabeza me explota. No
entiendo que la vida sea un camino hacia la muerte. ¿Por qué no se para la
gente cuando es feliz y que sea feliz toda la vida? ¿Por qué hay que envejecer?
¿Por qué hay que morir?
23)
¿Qué se llevaría a una isla desierta?
Una
mujer, una botellita de Ron Arehucas, porque hielo allí es difícil (risas), y
10 libros.
24) Narra todo
tipo de deportes, pero ¿practica o ha practicado usted alguno?
Sí,
practiqué mucho el fútbol cuando era chaval, era portero en mi pueblo, en el
Flavia de Padrón, y también hice natación, pero ahora lo he dejado un poco. Ya hace
unos 15 años empecé con el golf y ahí estoy, en continuo aprendizaje. Pero
vamos, no soy un gran deportista.
25)
¿Qué es lo que le inspira?
Me
inspira sobre todo el cielo, un día azul, porque odio la lluvia. Incluso pensé
en crear un hashtag en Twitter con la
frase ‘Que no llueva nunca más’. Si llueve que sea por la noche, que por el día
me deprimo muchísimo. Me gusta también la noche, las estrellas, imaginarme qué
hay detrás de las estrellas y detrás de todas esas cosas, ‘¿Y esto dónde acaba?
¿Dónde empieza y dónde acaba todo?’, pienso. Me inspira la mirada de una mujer,
un gesto de cariño de un amigo, la sonrisa clara de los niños, la vida, lo que
te rodea…
26) Según he podido saber, tiene dos hijos.
¿Han seguido sus pasos periodísticamente hablando?
Uno más o menos, el pequeño trabaja
de realizador de televisión, pero cuando le han dicho de hacer un programa con
voz no quiere, a pesar de tener una voz prodigiosa. Quiere ser realizador,
estar detrás del entramado y le gusta eso y ya está. Y el otro es piloto de
aviación, o sea que no tiene nada que ver.
27) ¿Y le gustaría que sus nietos se dedicaran
al Periodismo?
Tal y como veo que está el
Periodismo ahora no sé yo si recomendarles que se dediquen a esto. Si se
dedican tienen que ser muy buenos porque actualmente eso es lo que separa el
éxito del fracaso. ¿Y cómo es uno muy bueno? Pues teniendo una enorme vocación
y sabiendo hasta dónde puedes llegar, siendo valiente. Cuando te ofrecen un
trabajo tienes que saber si tú estás preparado para ello y si no lo estás esperar,
porque a lo mejor no es tu momento. Eso te lo dice el sexto sentido, yo lo tuve
y me gustaría que lo tuviese alguno de mis sucesores.
28) ¿Algún momento de ‘Tiempo de Juego’ que
recuerde con especial importancia?
Sí, el primer día. El 27 de
agosto de 2010 cuando empezamos era el primer programa que hacíamos en COPE
después de tantos años en la SER y en ese momento se te pasan por la cabeza
todos los años anteriores, todo el resto de compañeros que se han quedado y los
que se han venido con Paco y contigo a la COPE y que los vas a representar
cuando comience el programa. Lo que me escribí yo para empezar me costó mucho
leerlo, porque estaba muy emocionado. Era un paso definitivo en nuestras vidas,
era cambiar totalmente, fue un momento inolvidable, impresionante. Siempre
pensé que lo podíamos hacer, que podíamos repetir el éxito, que iba a costar un
poquito más, pero que lo podíamos repetir.
29) ¿Algún momento gracioso que le haya
marcado?
Bueno (risas), gracioso fue el
día que yo vine en agosto después de las vacaciones, antes de empezar ‘Tiempo
de Juego’, a reunirme con la redacción. Cuando entré por la puerta me encontré
a toda la redacción de deportes en dos filas como cuando un equipo gana y le
hacen el pasillo y toda la gente aplaudiéndome. Me emocionó mucho y me pareció
un acto muy bonito.
30) ¿Qué aconseja a los futuros comunicadores?
Vocación y paciencia, pero sobre todo vocación, que es lo que te salva cuando tú llamas a unas cuantas puertas y no se abren o se cierran rápido. A lo mejor la quinta es la que se abre, pero si tú te echas atrás al abrir la primera, la segunda o la tercera y nunca llegas a la quinta puerta no tendrás la oportunidad. Si sabes que vales para eso, llegarás, tardarás más o menos, pero llegarás. Y lo único que te mantiene en pie y te hace luchar a pesar de todo lo que te viene en contra es la vocación.
Hay una frase que es muy mía que dice: ‘Añade a tu prudencia un toque de locura’. Pienso que hay que estar un poco loco siempre, hasta cierto punto, pero un poquito loco.

No sólo ha sido una experiencia más, sino que es una suerte poder dar con una persona tan sincera y con tanta seguridad en sí misma. Todo un profesional y muy contenta por la entrevista. ¡Muchas gracias, Pepe!