jueves, 12 de febrero de 2015

Querido adolescente español

Imagen extraída de 89decibeles.

Querido adolescente español: No quiero andarme con rodeos y voy a ir directa al grano. Te escribo esta carta para, sin llegar a parecer arrogante, pedirte que votes. Sé que muchos como tú piensan que un voto no va a cambiar nada, que para qué votar si todos los políticos son iguales, que mejor me quedo en casa porque estoy más a gustito. Pues ya te digo yo que desde tu cama o tu querido sofá lo único que vas a hacer es que las cosas sigan el curso que tomaron hace años y que la crisis tanto económica como social en la que está inmersa España no disminuya ni un poquito.

De nada sirve quejarse cuando te reúnes con tus amigos y de nada sirve dejar constancia de tu cabreo con el mundo por las redes sociales. Quizás esto último ayude un poco más porque en la sociedad actual se tiene muy en cuenta la opinión de la gente a través de Internet, pero lo que realmente cuenta es lo que se ve reflejado en las elecciones. Y si no votas, no existes. O sí, pero sólo para hacer el porcentaje de abstención.

¿De verdad crees que merece la pena que opinen por ti? El futuro está en tus manos, en las nuevas generaciones, y qué menos que aprovechar un derecho del que privaron a tus padres, a tus abuelos, a tus antepasados. Mucha gente luchó y dio la vida por él y ahora vienes tú y lo desperdicias. Que sí, que todos estamos cansados, fastidiados, aburridos ya de la situación en la que vivimos, de que la corrupción y la crisis acaparen el 100% de nuestras vidas y de las noticias del telediario. Pero nada en esta vida se resuelve solo, ni tus problemas, ni los míos, ni los de todos en general. La historia necesita que le hagan avanzar, que la guíen, que la enderecen, que la endereces.

Vota al PP, al PSOE, a Podemos, a Ciudadanos, a IU, vota en blanco, vota a quien tú quieras, pero vota, por favor.