viernes, 25 de mayo de 2012

El mundo contra mí

Siempre, siempre igual. Intentas ser positiva pero siempre hay algo o alguien que te lo impide. ¿Que soy feliz con lo que tengo? Sí, mucho, pero no hay manera de hacer entrar en razón a la gente que las apariencias no hacen a una persona, sino que la persona se hace a ella misma. Cuántas veces habremos escuchado eso de "las apariencias engañan" y cuánta gente habrá que siga aún en sus 13.

No sabéis la suerte que tenéis todos aquellos que aparentáis lo que realmente sois, en serio que no lo sabéis. Me encantaría ser por un día alguno de vosotros, pero me da que hay cosas que no se pueden cambiar. Estoy harta de que me tachen de cosas que no soy, día sí día también, sin ni siquiera conocerme. ¿De verdad pensáis que el físico lo hace todo? Si es así, no tenéis ni idea de lo equivocados que estáis. Me cansa tener que dar explicaciones sobre mi carácter, simplemente porque las opiniones de la gente no van acordes con mi personalidad. Me encantaría que todos los que me criticáis, en vez de malgastar el tiempo en hablar de mí, os pararais a hablar conmigo, sólo entonces (y remarco el 'sólo') aceptaré vuestras críticas. Claro está que no se puede caer bien a todo el mundo y tampoco lo pretendo, pero no soporto que se queden con mi supuesta imagen de borde, prepotente, creída y flipada, más que nada porque ninguno de esos cuatro adjetivos me definen. Ser tímida no significa ser borde ni prepotente, al menos no por ahora, que yo sepa.

Que sí, que es muy fácil decir "tú sé como realmente eres, quien quiera conocerte ya lo hará, sino no saben lo que se pierden", pero me sigue jodiendo igual. Que este es un problema que me persigue desde hace ya muchos años y no consigo deshacerme de él de ninguna forma. ¿Por qué? Porque una persona no puede cambiar radicalmente de la noche a la mañana o a lo mejor esa persona tampoco quiere cambiar, simplemente ser como ella es, pero no le dejáis. 

¿Soluciones? Las veo, pero muy lejos y, como dicen que los deseos si los dices no se cumplen, mejor me los callo y hasta aquí por hoy.


"Todo llega, todo pasa".