jueves, 12 de febrero de 2015

Querido adolescente español

Imagen extraída de 89decibeles.

Querido adolescente español: No quiero andarme con rodeos y voy a ir directa al grano. Te escribo esta carta para, sin llegar a parecer arrogante, pedirte que votes. Sé que muchos como tú piensan que un voto no va a cambiar nada, que para qué votar si todos los políticos son iguales, que mejor me quedo en casa porque estoy más a gustito. Pues ya te digo yo que desde tu cama o tu querido sofá lo único que vas a hacer es que las cosas sigan el curso que tomaron hace años y que la crisis tanto económica como social en la que está inmersa España no disminuya ni un poquito.

De nada sirve quejarse cuando te reúnes con tus amigos y de nada sirve dejar constancia de tu cabreo con el mundo por las redes sociales. Quizás esto último ayude un poco más porque en la sociedad actual se tiene muy en cuenta la opinión de la gente a través de Internet, pero lo que realmente cuenta es lo que se ve reflejado en las elecciones. Y si no votas, no existes. O sí, pero sólo para hacer el porcentaje de abstención.

¿De verdad crees que merece la pena que opinen por ti? El futuro está en tus manos, en las nuevas generaciones, y qué menos que aprovechar un derecho del que privaron a tus padres, a tus abuelos, a tus antepasados. Mucha gente luchó y dio la vida por él y ahora vienes tú y lo desperdicias. Que sí, que todos estamos cansados, fastidiados, aburridos ya de la situación en la que vivimos, de que la corrupción y la crisis acaparen el 100% de nuestras vidas y de las noticias del telediario. Pero nada en esta vida se resuelve solo, ni tus problemas, ni los míos, ni los de todos en general. La historia necesita que le hagan avanzar, que la guíen, que la enderecen, que la endereces.

Vota al PP, al PSOE, a Podemos, a Ciudadanos, a IU, vota en blanco, vota a quien tú quieras, pero vota, por favor.

lunes, 10 de junio de 2013

Hablemos de Barcelona

Aquí estoy de nuevo. A veces me tiro más de medio año sin escribir y en cambio otras veces me da por reflexionar demasiado seguido. Qué se le va a hacer.

Hoy, como bien dice el título, vengo a hablaros de Barcelona, esa ciudad situada al este de la Península Ibérica y que casi todos habréis visitado o visitaréis alguna vez en vuestra vida. O eso espero. Sino maravilla que os perdéis, allá vosotros. 

Y es que la capital catalana tiene algo especial que muchos reconocen no saber qué es, pero lo cierto es que ese 'algo' está ahí. A mí la verdad es que me atrae mucho más que Madrid, debe ser porque soy isleña y necesito el mar, pero aparte de eso creo que se respira un aire completamente distinto en ambas ciudades. Y fijo que pensaréis qué hago viviendo en Madrid si tanto me gusta Barcelona. Ya os contesto yo antes de que preguntéis: en ocasiones debes elegir tu futuro en base a lo profesional. Y si algo le falta a Barcelona es mi doble grado. Una lástima.

Temas míos aparte, me gustaría enseñaros algunos rinconcitos que tal vez conozcáis por fotos o porque habréis estado, pero me apetecía dedicarles aunque sea un pequeño espacio en mi blog, que creo que se lo merecen por todo lo que me transmiten.

En primer lugar, quiero mostraros el Arc de Triomf, un monumento diseñado por el arquitecto Josep Vilaseca i Casanovas como entrada principal a la Exposición Universal de Barcelona de 1888 y que está situado entre el paseo Lluís Companys y el de San Juan. Dicen que en un principio el francés Eiffel propuso a las autoridades barcelonesas su famosa torre, pero esta fue descartada a favor de dicho arco. De inspiración neomudéjar y marcado carácter civil, destaca por su altura de 30 metros, que no deja indiferente a nadie.

A mí personalmente me encanta por ese color rojizo que le da el ladrillo, llamando la atención de todo aquel que pasa por la zona, y por las esculturas y los escudos de las 49 provincias españolas que lleva esculpidos.


Otro de mis lugares favoritos es el Parc de la Ciutadella, el que fue durante muchos años el único parque de Barcelona. Situado en el barrio de Ciutat Vella, también fue construido con motivo de la Exposición Universal de Barcelona de 1888 y actualmente es considerado Bien Cultural de Interés Nacional.

Igual soy yo que soy demasiado dada a los parques, pero este me trasmitió una paz y tranquilidad peculiar y ni yo misma sabría decir por qué. Me gusta. Me gusta y punto. En ocasiones sobran los motivos.


En tercer lugar os presento el mirador del búnker del Carmel, más conocido como el mirador de la película Tengo ganas de ti. En el año 1937, en plena Guerra Civil, se construyó un búnker antiaéreo en lo alto del barrio del Carmel, del que hoy en día aún se conservan algunos restos. Desde este lugar podemos observar una vista panorámica de 360º de la ciudad de Barcelona, única e impresionante.

Es de esos sitios en los que me quedaría días y días, en buena compañía y contemplando cómo amanece y anochece sin cansarme nunca. Por muchas fotos que pudiese ver antes de ir, hasta que no estás ahí no te haces a la idea de lo increíbles que son las vistas. ¡Recomendadísimo!


Para no cansaros demasiado, voy a terminar con el conocidísimo Parc Güell, uno de los iconos más bonitos de la ciudad. Situado en el distrito de Gracia, fue construido entre 1900 y 1914 a manos del arquitecto Antoni Gaudí por encargo del empresario Eusebi Güell, a quien le debe el nombre. Es un reflejo de la plenitud artística de Gaudí y considerado máximo exponente del modernismo catalán. 

Cabe decir que la primera vez que fui me esperaba más del sitio (creo que no soy la única), pero cada vez que repites te va gustando más. Si no habéis ido nunca os lo recomiendo e id cuanto antes, ¡que a partir de octubre será de pago! Las vistas son menos asombrosas que desde el mirador del Carmel, pero cada lugar tiene su encanto y de este destaco su colorido, su entrada (para mí lo mejor del parque) y su similitud a la casita de Hänsel y Gretel... ¡Dan ganas de comérselo!


Y esto es todo por hoy. Me he dejado mil sitios más por enseñar, pero quizás algún día haga un 'Hablemos de Barcelona II' (seguro que sí).

¡Espero que os haya gustado y que si no habéis ido nunca, este post os incite a hacerlo!



sábado, 8 de junio de 2013

De lo malo, lo mejor

Quizá escribo menos de lo que me gustaría. Quizá no valoro tanto mis palabras como las de los demás (error, lo sé, pero qué se le va a hacer, soy más de escuchar que de opinar). Quizá soy demasiado exigente conmigo misma y posiblemente al terminar de escribir esta misma frase ya la estoy modificando. Pero si algo quería hacer desde hace tiempo era volver a escribir un texto de los míos, una reflexión que incite a los demás a pensar, aunque sólo sea un poquito.

Hoy haciendo una de las cosas que más nos gusta a todos, es decir, ordenando mi habitación, he ido a dar con una cajita (o más bien caja, por su tamaño) que en un principio me daba miedo abrir por todo lo que sabía que había dentro. Supongo que no seré ni la primera ni la última que un día decidió guardar muchos de sus recuerdos en una cajita de cartón, pero la verdad es que me sorprende que aún permanezca ahí, intacta, a pesar de los años y de los sentimientos, tanto buenos como malos, que ha estado conservando.

Mirando con detenimiento todas y cada una de las cosas que escondía me han pasado miles de recuerdos por la cabeza y he llegado a la conclusión de que el viento, sea donde sea hacia donde sople, se lleva consigo las palabras demasiado rápido. Y demasiado lejos, donde sospecho que muchas de ellas nunca jamás volverán a ser rescatadas.

Me he dado cuenta también de que pocos serán los que seguirán el camino de tu vida paso por paso y muchos los que se quedarán a mitad del trayecto. Pero no hay que verlo como algo negativo. Al contrario. Todas las personas con las que te hayas cruzado te han aportado algo. Aunque sólo sea el ejemplo de lo que no quieres precisamente como amigo. Aunque sólo sea una sonrisa a medias o por compromiso. Algo es algo.

Habréis escuchado y leído un millón de veces la típica frase ‘de los errores se aprende’. Yo no creo en los errores, creo en la experiencia. No puedo considerar error una amistad que por equis razones acabó mal. No puedo considerar error un amor que finalmente no pudo ser más que una pequeña etapa de mi larga, pero a la vez corta, vida. Tal vez en el momento en el que todo llega a su fin tu ira te juega malas pasadas y te hace pensar que ‘ojalá no les hubieses conocido’. Pero pasan los años, todo se calma y una no puede hacer más que darle las gracias a todos aquellos que pasaron por su vida para no quedarse. Creo, sinceramente, que guardarles rencor no sirve de nada, pues con los años me he dado cuenta de que sólo recuerdo todo lo bueno que pasamos juntos. Y con una gran sonrisa. De lo malo para qué acordarse.

Con todo esto vengo a decir que hay que ser un poquito más humanos. Sólo debemos arrepentirnos de las cosas que no hagamos y todo ‘error’, como ya he dicho, es una experiencia. Debemos entender que estamos construidos a base de vivencias y no todas ellas pueden ser buenas (no digo desgraciadamente, porque de ser así sería todo demasiado aburrido). Que no seríamos quienes somos si no hubiésemos pasado todo lo que hemos pasado. Y sufrido. Que incluso lo malo tiene su parte buena y tocar fondo no es perjudicial si sabes cómo salir a flote.

Hay que querer(se) un poco más y preocuparse un poco menos.

Sólo una cosa más. Sed felices y sonreíd siempre. Quién sabe si con vuestra sonrisa alegráis la vida de alguien. Y seguro que mejoráis la vuestra propia.


"Las personas maduramos cuando aprendemos a dejar los recuerdos en el lugar donde merecen estar".

sábado, 3 de noviembre de 2012

Entrevista a Pepe Domingo Castaño


"Creo que lo más importante es trabajar en lo que te gusta y la vida me ha dado esa oportunidad"



JÉSSICA AGUILÓ | Madrid | 31-10-12


1)      ¿Qué supone para usted haber sido galardonado recientemente en la categoría de las Artes y las Ciencias Aplicadas al Deporte?

Me parece un título muy rimbombante y muy complicado. Lo que hago yo no creo que tenga mucha relación con el premio, pero siempre es un orgullo recibirlo. A los que vivimos de la palabra y de la comunicación a veces se nos duerme un poquito la ilusión porque siempre estás haciendo más o menos lo mismo, entonces los premios ayudan a que la ilusión se recupere. Es una especie de saneamiento de ilusión que nos viene muy bien.

2)      En 2010 comenzó una nueva etapa en la COPE. ¿Fue difícil cambiar de aires?

No, lo difícil no es el cambio, sino el momento en el que tienes que dar el paso. Cuando ocurrió lo de Paco a mí se me vino un poco el mundo encima porque mi corazón me pedía seguirle y, sin embargo, mi cabeza me pedía quedarme porque llevaba toda la vida en la SER y cambiar a mi edad era una burrada. Pero, afortunadamente, pudo más el corazón que la cabeza y decidí acompañar a Paco. Ese fue el momento más difícil, la decisión de ir o no ir. Todo lo que me prometieron, el dinero y todo lo demás, me importó un bledo y les dije que no me dijeran nada más porque yo me iba, y me fui. El cambio no fue muy traumático, ya que si me hubiese venido yo solo me habrían faltado Paco, Hevia, Lama… pero como, cuando llegué, a mi alrededor estaban todos ellos sólo fue un cambio de sitio.

3)      Según tengo entendido, la SER le prohibió saludar en directo a Paco González después de su despido, pero ¿qué fue lo que le dijeron exactamente?

Ese día me fui a la radio muy mal, con el cuerpo deshecho y sin saber qué iba a pasar, si iba a estar Paco, si no iba a estar… Cuando llegué me estaba esperando Dani Anido, que era el director de la SER en aquel momento, y me dijo que si tenía algún problema anímico no presentase el programa, cosa que a mí me resultó muy extraña. ‘¿Pero por qué no voy a presentar el programa? ¿Qué problema anímico puedo tener? Yo he estado aquí 20 años, han pasado cosas, se ha muerto gente y he venido a presentar el programa igualmente. ¿Qué pasa? ¿No queréis que lo presente?’, le dije. ‘No, no, por favor’, me contestó. Yo le pregunté contraatacando porque me pareció muy raro y entonces ya noté que algo pasaba. Me comunicó que Paco no iba a venir y que el programa lo presentaría Joseba Larrañaga, lo cual me pareció perfecto. Después ya me dijo que no podía saludar a Paco ni hablar de él. Digo ‘¿¡Qué!? Eso me lo das por escrito’. Claro, yo ya le había ganado la batalla y era mejor que me lo diese por escrito, porque eso me serviría a mí para la prensa del día siguiente, ya que podía armar un lío increíble. En un principio me dijo que sí, pero a los pocos minutos se retractó y me advirtió de que si lo hacía, debía atenerme a las consecuencias, pero que no iba a redactar nada. Saludé a Paco y no pasó nada, unas cuantas broncas, pero como yo ya tenía decidido irme me daba igual. Y no solamente lo saludé ese día, sino que lo volví a hacer en el fin de semana hasta que ya me llamó Paco y me pidió que dejase de hacerlo.

4)      Supongo que habrá escuchado el audio de ese día un millón de veces. ¿Qué siente al recordar ese momento?

Siento emoción. Creo que los momentos de la radio y de la vida están marcados por las emociones y saludar a un amigo que estaba pasándolo mal, saber que lo está oyendo y que en ese momento estás olvidando todas las reglas de una empresa, mandando a paseo todas las directrices de un director equivocado, te da un poderío moral y sentimental brutal, y eso sentía yo. ‘Ahora que venga la policía y me quite del estudio’, pensé. Cuando empecé el programa estaban todos allí, pero creían que yo no iba a decir nada. Me propuse que ese programa fuese dedicado a Paco González y podrían haber cortado la emisión, pero no, allí estaban aguantándolo. Fue brutal. Sientes poder, sientes alegría.

5)      ¿Qué ha significado la Cadena SER para usted?

Mi vida, no puedo negarlo. Yo empecé en la SER en Santiago de Compostela, después vine a Madrid y estuve unos años en otras emisoras porque no quería ir a la SER directamente, ya que no era lo mismo que te fichasen ellos que ser de la cantera. Quería empezar mi vida desde abajo y me costó cinco años, pero a los cinco años me llamaron. La SER desde el año 1973 ha sido mi vida, todo lo que yo soy en radio me lo ha dado ella y le estoy muy agradecido. Que dos personas, porque yo creo que fueron dos nada más, que ya no están en este momento ahí (qué gracia, ¿no?) hayan intentado robarme mis recuerdos de la SER no significa que no sea mi casa de toda la vida.

6)      ¿Y la COPE?

La COPE significa el agradecimiento. Cuando tú tomas la decisión de dejar una empresa como la SER, que es lo máximo, es dejar la Champions para jugar en la Europa League, es una competición un poco inferior. No es fácil asimilar eso y tampoco es fácil que te lo ofrezcan sabiendo de dónde vienes. Que 50 personas rebotadas de una empresa se hayan unido para crear una idea y que la COPE la haya aceptado es algo maravilloso. Fue increíble todo el recibimiento que nos hicieron cuando llegamos aquí, la gente se levantó aplaudiendo. Veían en nosotros el despertar de una emisora que estaba un poco anquilosada, anticuada, triste. La audiencia estaba por los suelos y no había ilusión. Entonces nosotros le dimos esa ilusión que se necesita en una empresa para hacerla despegar.

7)      ¿Cuándo empieza esa gran amistad con Paco González?

En la SER había un programa al mediodía que se llamaba ‘Ser Deportivos’ y ahí empezaron todos: Paco, Lama, José Ramón de la Morena… y Paco me pareció siempre un tipo que hacía muy buena radio, con las ideas muy claras. Yo empecé el ‘Carrusel Deportivo’ con Antonio Martín Valbuena, estuve con él tres años y luego apareció Paco. Me sorprendió muchísimo, sobre todo por su humildad. Me cedió el sitio del centro del estudio y yo no lo quise, puesto que él era el director y yo sólo un animador. Él creía que yo era una estrella y que le iba a exigir, pero no, yo no exigí nada. Desde que empezó ha sido una carrera meteórica de menos a más impresionante, siempre está mejor un año que el anterior y eso que todavía tiene muchas cosas por hacer. Para mí ahora mismo en la radio española un tipo que pueda hacer todo bien, tanto un informativo, como un programa deportivo, ese es Paco González. Me parece un genio de la radio.

8)      Cuando fue a El Hormiguero junto a Paco González se habló de que lleva 7 años pensando en su jubilación, ¿hay alguna razón en especial que le impida dar ese paso?

No, lo que pasa es que yo juego con eso porque me sirve a mí también como motivo para replantearme cada año el volver. Ya llevo 8 o 9 años diciendo ‘el año que viene, si trabajo…’, pero eso es bueno, es una coña que he mantenido y que todo el mundo se la toma bien, aunque algún día el lobo vendrá de verdad. Realmente mi contrato con la COPE termina el 31 de julio del 2013 y todavía no sé lo que voy a hacer porque si lo supiese no sería yo. Supongo que seguiré un año más, por lo menos hasta el Mundial del 2014 y ahí podría ser un buen momento para cerrar un ciclo vital muy grande, pero no lo sé, depende de muchas cosas.

9)      ¿Qué cree que pasará en ‘Tiempo de Juego’ cuando llegue ese momento?

Tendrá que replantearse un cambio. A lo mejor la figura del animador desaparece o hay varios animadores, igual en lugar de menciones en directo como las estamos haciendo ahora serán cuñas grabadas… No sé, pero alguien estará por ahí esperando a que yo me vaya para inventar algo nuevo y espero que funcione tantos años como ha funcionado esto. Lo superará perfectamente sin ningún problema.

10)  Por sus dos libros publicados, 'Carrusel Deportivo: Diario de un año' y 'Debajo de la parra', se nota que le gusta escribir, ¿tiene pensado redactar sus memorias o, en su defecto, alguna obra más?

Me llamaron de una editorial muy conocida ofreciéndome bastante dinero por escribir mis memorias y yo no creí que fuese tan importante. Les dije que no, porque si las hago tendré que hacerlas de verdad y voy a herir a mucha gente. De hecho, tengo un libro, ‘Tu prima la coja’, que narra cómo nos fuimos de la SER, todos los intríngulis de nuestra negociación con la cadena y las peleas que tuvimos, y no va a salir nunca porque, cuando lo propuse, los abogados de COPE dijeron que perderíamos todas las demandas. En su lugar se va a publicar ahora en noviembre ‘Tiempo de Juego’, que no tiene nada que ver con ‘Tu prima la coja’, puesto que no se habla para nada de la SER y es un libro de los recovecos del programa donde cada uno cuenta a su manera cómo es el Tiempo de Juego. Pero sí, me gusta mucho escribir, aunque prefiero escribir poesía que unas memorias.

11)   A los 18 años dio comienzo su trayectoria profesional colaborando en Radio Galicia, ¿cómo llegó hasta ahí?

Por una prueba y por la tozudez de mis amigos. En esa época cantaba en un grupo musical y una noche veníamos de una actuación medio ‘mamaos’ todos (risas) y teníamos la radio puesta, salió una cuña de Radio Galicia diciendo que buscaba voces nuevas y estos ‘cabrones’ me despertaron porque yo no lo había oído: ‘¿No querías tú trabajar en la radio, que nos das el coñazo todo el día? ¿Por qué no te vas?’ y me dije ‘¿Por qué no?’. Efectivamente, a los pocos días me fui, gané y hasta hoy. Sabía que iba a ganar, porque sino no me hubiese presentado.

12)  Dos años después dejó Padrón para venirse a Madrid, ¿qué le impulsó a tomar esa decisión?

No aburrirme. Cuando llevas mucho tiempo en un sitio y lo has hecho todo ya, ¿qué te queda? Tener una novia, casarme, tener hijos, engordar, acomodarme… y yo vi que en Santiago ese era mi futuro y no quería eso, yo quería hacer más cosas. Me apetecía hacer el ‘Gran Musical’ y ‘Carrusel Deportivo’ y tiene gracia porque al final acabé haciéndolos. Me fui porque necesitaba sacar todo lo que tenía dentro, ya que en Santiago sólo di la mitad de lo que valía y yo sabía que valía para más.

13)  ¿Cómo recuerda su etapa como cantante?

Bien, muy divertida. Aunque nunca me lo tomé en serio, cuando me llamó un señor de América, sin haber ido yo allí, y me dijo que había comprado mi producción a una empresa española y que había un disco mío que iba camino del número uno me hizo una ilusión tremenda y empecé a darme cuenta de las cosas. Al cabo de un mes me volvió a llamar diciéndome que tenía que ir la siguiente semana a hacer promoción a Méjico. Hablé con la SER y con televisión y me dijeron que me fuera, que ya buscarían cómo sustituirme. Llegué a Méjico y en el aeropuerto (risas) había chavalas y chavales jóvenes, como 100 o 200, con una pancarta: ‘Bienvenido José Domingo’, porque a mí ellos me llaman así, no Pepe. Aquello para mí fue un mundo nuevo. Me recorrí todo Méjico promocionando el disco, a todos sitios donde iba me hacían cantar y entonces me di cuenta de que la cosa iba en serio y tuve que plantearme si seguir. Como aparte de la música, tenía la radio y la televisión y mis productores querían que me dedicase sólo a lo primero, dije que no. Era mucho dinero, pero pensé que no todo era como hasta ese momento, que algún día me iba a cansar y que, sin embargo, en la radio y en la tele sí que seguiría estando, si no es en el número uno, entre los cinco primeros. No se lo tomaron muy bien, pero preferí ir sobre seguro y dejar la música.

14)  ¿Cree que llegó a donde tenía que llegar en el mundo de la música o, por el contrario, le faltó alguna meta por alcanzar?

No, en el mundo de la música llegué donde quería. Prueba de ello es que lo dejé cuando estaba en el número uno, lo cual tiene todavía más mérito. Me la jugué, podía haber fracasado luego en la tele o en la radio y, sin embargo, no fue así. Todo lo que he querido hacer lo he hecho y eso es maravilloso.

15)  Si no hubiese podido ser ni locutor de radio, ni presentador, ni músico, ¿qué camino le hubiese gustado emprender?

Seguramente escritor. Me gustaría escribir una novela, de hecho tengo una escrita, pero la he leído 20 veces y no me gusta nada, no me convence y no va a salir nunca. A lo mejor el día que me muera mis herederos la publican y entonces es un éxito post mortem (risas).

16)  Si pudiese retroceder en el tiempo, ¿cambiaría algo de su vida?

Cambiaría pocas cosas, porque todo lo que hice lo hice conscientemente, sabiendo lo que me jugaba. Creo que en la vida cuando das un paso importante tienes que jugarte algo, sino no te lo tomas en serio. Cuando vine a Madrid tenía un bajón tremendo, porque no era lo mismo estar en Santiago, donde todo el mundo te saludaba, que llegar a Madrid y no conocer a nadie. Sabes que todo te va a costar, pero yo siempre que he dado un paso he estado muy seguro.

17)  ¿Hay algo que en su momento no hizo y ahora se arrepienta de ello?

No, porque lo de cantar, por ejemplo, podría haberlo hecho pero yo estaba seguro de que no iba a triunfar. No es lo mismo cantar en un programa de televisión o ante un grupo de chavales que luego unas galas. Sabía que no tenía garganta ni carisma para hacer eso y pensé que no valía la pena. Siempre te quedas con la espinita del ‘¿Qué hubiera pasado?’, pero no, no me arrepiento de nada.

18)  ¿Qué es lo mejor que le ha sucedido en la vida?

Trabajar en lo que me gusta. Desde pequeñito ya decía mi madre que cogía unas cucharas, las ponía de micrófono e imitaba los anuncios de la radio. Yo no me acuerdo mucho, pero eso quiere decir que ya de pequeño tenía dotes de locutor y de cantante. Cuando en mi pueblo hacían carreras ciclistas, siempre estaba el típico coche patrocinador y yo era el que hacía los anuncios a través del altavoz. Sabía que era bueno para la radio y que iba a triunfar y lo que le agradezco a la vida es eso, saber que valía, haberlo logrado y trabajar en algo que me encanta. Puedes hablar de las mujeres que te han ayudado, pero creo que lo más importante es trabajar en lo que te gusta y la vida me ha dado esa oportunidad.

19)  ¿Qué hace Pepe Domingo Castaño cuando no está en la radio?

Nada, a mí me gusta ser un vago redomado total. Lo que me gusta es ‘pasmar’, que es un verbo gallego que significa quedarte embobado mirando al techo (risas). Luego en la vida diaria, cuando no hay vacaciones, me gusta mucho Internet, escribo cosas que se me ocurren, que luego no sé si se publicarán, me encanta salir de noche, la juerga, divertirme, ir al teatro… el cine me gusta menos, no me dice mucho. En definitiva, me lo paso en grande.

20)  ¿A quién admira?

Admiro sobre todo a mi amigo Joaquín Prat. Cuando vine a Madrid mi mayor ilusión era conocerle y una noche fui a la Cadena SER mientras hacían ‘Radio Madrid Madrugada’, donde estaba él, y cuando entré y lo vi me dio una ilusión tremenda. Justo esa noche alguien le dijo que yo venía de Galicia y va el tío, me llama y después de preguntarme mi nombre, me mete en el estudio y empieza a entrevistarme. Yo pensando ‘no puede ser que me esté pasando a mí’, yo que le admiraba tanto… Y luego ya me hice amigo de él, trabajamos juntos y es una de las cosas más bonitas que me han pasado en la vida. Así que admirar, lo que se dice admirar, a Joaquín Prat, me parecía un fenómeno.

21)  ¿Qué le saca una sonrisa?

Las equivocaciones de la gente (risas). Cuando en la radio uno de los corresponsales se equivoca al dar un gol o dice una frase extraña me encanta y me río. Creo que lo bueno de nuestro programa, tanto estando en ‘Carrusel’ antes como ahora en ‘Tiempo de Juego’, es que nos reímos de nuestros errores. También me hace reír un buen humorista, como antiguamente Tip y Coll o el ya más actual Carlos Latre.

22)  ¿Y una lágrima?

Pensar en seres queridos. Han pasado dos años y aún cuando pienso que mi madre ya no está es como si una parte de mi vida se hubiera muerto, como si de pronto me quitasen una parte de los motivos para vivir. ‘¿Por qué no está…? ¿Por qué tienen que morirse las madres…?’. Me empiezo a plantear seriamente por qué tiene que morirse la gente y ya empiezo a darle vueltas a todo hasta que tengo que salir a la calle a respirar aire puro porque la cabeza me explota. No entiendo que la vida sea un camino hacia la muerte. ¿Por qué no se para la gente cuando es feliz y que sea feliz toda la vida? ¿Por qué hay que envejecer? ¿Por qué hay que morir?

23)  ¿Qué se llevaría a una isla desierta?

Una mujer, una botellita de Ron Arehucas, porque hielo allí es difícil (risas), y 10 libros.

24)  Narra todo tipo de deportes, pero ¿practica o ha practicado usted alguno?

Sí, practiqué mucho el fútbol cuando era chaval, era portero en mi pueblo, en el Flavia de Padrón, y también hice natación, pero ahora lo he dejado un poco. Ya hace unos 15 años empecé con el golf y ahí estoy, en continuo aprendizaje. Pero vamos, no soy un gran deportista.

25)  ¿Qué es lo que le inspira?

Me inspira sobre todo el cielo, un día azul, porque odio la lluvia. Incluso pensé en crear un hashtag en Twitter con la frase ‘Que no llueva nunca más’. Si llueve que sea por la noche, que por el día me deprimo muchísimo. Me gusta también la noche, las estrellas, imaginarme qué hay detrás de las estrellas y detrás de todas esas cosas, ‘¿Y esto dónde acaba? ¿Dónde empieza y dónde acaba todo?’, pienso. Me inspira la mirada de una mujer, un gesto de cariño de un amigo, la sonrisa clara de los niños, la vida, lo que te rodea…

26)  Según he podido saber, tiene dos hijos. ¿Han seguido sus pasos periodísticamente hablando?

Uno más o menos, el pequeño trabaja de realizador de televisión, pero cuando le han dicho de hacer un programa con voz no quiere, a pesar de tener una voz prodigiosa. Quiere ser realizador, estar detrás del entramado y le gusta eso y ya está. Y el otro es piloto de aviación, o sea que no tiene nada que ver.

27)  ¿Y le gustaría que sus nietos se dedicaran al Periodismo?

Tal y como veo que está el Periodismo ahora no sé yo si recomendarles que se dediquen a esto. Si se dedican tienen que ser muy buenos porque actualmente eso es lo que separa el éxito del fracaso. ¿Y cómo es uno muy bueno? Pues teniendo una enorme vocación y sabiendo hasta dónde puedes llegar, siendo valiente. Cuando te ofrecen un trabajo tienes que saber si tú estás preparado para ello y si no lo estás esperar, porque a lo mejor no es tu momento. Eso te lo dice el sexto sentido, yo lo tuve y me gustaría que lo tuviese alguno de mis sucesores.

28)  ¿Algún momento de ‘Tiempo de Juego’ que recuerde con especial importancia?

Sí, el primer día. El 27 de agosto de 2010 cuando empezamos era el primer programa que hacíamos en COPE después de tantos años en la SER y en ese momento se te pasan por la cabeza todos los años anteriores, todo el resto de compañeros que se han quedado y los que se han venido con Paco y contigo a la COPE y que los vas a representar cuando comience el programa. Lo que me escribí yo para empezar me costó mucho leerlo, porque estaba muy emocionado. Era un paso definitivo en nuestras vidas, era cambiar totalmente, fue un momento inolvidable, impresionante. Siempre pensé que lo podíamos hacer, que podíamos repetir el éxito, que iba a costar un poquito más, pero que lo podíamos repetir.

29)  ¿Algún momento gracioso que le haya marcado?

Bueno (risas), gracioso fue el día que yo vine en agosto después de las vacaciones, antes de empezar ‘Tiempo de Juego’, a reunirme con la redacción. Cuando entré por la puerta me encontré a toda la redacción de deportes en dos filas como cuando un equipo gana y le hacen el pasillo y toda la gente aplaudiéndome. Me emocionó mucho y me pareció un acto muy bonito.

30)  ¿Qué aconseja a los futuros comunicadores?

Vocación y paciencia, pero sobre todo vocación, que es lo que te salva cuando tú llamas a unas cuantas puertas y no se abren o se cierran rápido. A lo mejor la quinta es la que se abre, pero si tú te echas atrás al abrir la primera, la segunda o la tercera y nunca llegas a la quinta puerta no tendrás la oportunidad. Si sabes que vales para eso, llegarás, tardarás más o menos, pero llegarás. Y lo único que te mantiene en pie y te hace luchar a pesar de todo lo que te viene en contra es la vocación.

31)  ¿Un lema de vida?

Hay una frase que es muy mía que dice: ‘Añade a tu prudencia un toque de locura’. Pienso que hay que estar un poco loco siempre, hasta cierto punto, pero un poquito loco.




No sólo ha sido una experiencia más, sino que es una suerte poder dar con una persona tan sincera y con tanta seguridad en sí misma. Todo un profesional y muy contenta por la entrevista. ¡Muchas gracias, Pepe!


jueves, 23 de agosto de 2012

Visita cultural: Valldemossa (Mallorca)

Ayer fui a uno de los pueblos más bonitos de Mallorca (en mi opinión) y me entraron unas ganas inmensas de enseñaros un poquito más de mi isla. A veces pienso que tendría que haber estudiado Turismo, puesto que me encanta hacer de guía, conocer sitios nuevos y mostrarlos al resto del mundo, pero bueno, en mi otra vida siempre puedo estudiar otras cosas.

A lo que íbamos. El pueblo del que os hablo se llama Valldemossa y está situado al oeste de Mallorca, entre Deià, Banyalbufar y Esporles. Se encuentra a 17km de la capital (Palma) y forma parte de la Serra de Tramuntana. Su nombre (valle de Mussa) proviene de la influencia islámica en la isla y lo que más me gusta de él son sus casitas de piedra, el tener tanto montaña como salida al mar y, cómo no, sus cocas de patata (riquisísimas). Si venís a Mallorca es de visita obligada y seguro que os quedáis prendados por su encanto. No hice muchas fotos porque estuve poco tiempo, pero os dejo algunas de ellas.









Desde luego, es uno de los pocos pueblos a los que me iría a vivir... ¡Espero que os haya gustado! ;-)

viernes, 25 de mayo de 2012

El mundo contra mí

Siempre, siempre igual. Intentas ser positiva pero siempre hay algo o alguien que te lo impide. ¿Que soy feliz con lo que tengo? Sí, mucho, pero no hay manera de hacer entrar en razón a la gente que las apariencias no hacen a una persona, sino que la persona se hace a ella misma. Cuántas veces habremos escuchado eso de "las apariencias engañan" y cuánta gente habrá que siga aún en sus 13.

No sabéis la suerte que tenéis todos aquellos que aparentáis lo que realmente sois, en serio que no lo sabéis. Me encantaría ser por un día alguno de vosotros, pero me da que hay cosas que no se pueden cambiar. Estoy harta de que me tachen de cosas que no soy, día sí día también, sin ni siquiera conocerme. ¿De verdad pensáis que el físico lo hace todo? Si es así, no tenéis ni idea de lo equivocados que estáis. Me cansa tener que dar explicaciones sobre mi carácter, simplemente porque las opiniones de la gente no van acordes con mi personalidad. Me encantaría que todos los que me criticáis, en vez de malgastar el tiempo en hablar de mí, os pararais a hablar conmigo, sólo entonces (y remarco el 'sólo') aceptaré vuestras críticas. Claro está que no se puede caer bien a todo el mundo y tampoco lo pretendo, pero no soporto que se queden con mi supuesta imagen de borde, prepotente, creída y flipada, más que nada porque ninguno de esos cuatro adjetivos me definen. Ser tímida no significa ser borde ni prepotente, al menos no por ahora, que yo sepa.

Que sí, que es muy fácil decir "tú sé como realmente eres, quien quiera conocerte ya lo hará, sino no saben lo que se pierden", pero me sigue jodiendo igual. Que este es un problema que me persigue desde hace ya muchos años y no consigo deshacerme de él de ninguna forma. ¿Por qué? Porque una persona no puede cambiar radicalmente de la noche a la mañana o a lo mejor esa persona tampoco quiere cambiar, simplemente ser como ella es, pero no le dejáis. 

¿Soluciones? Las veo, pero muy lejos y, como dicen que los deseos si los dices no se cumplen, mejor me los callo y hasta aquí por hoy.


"Todo llega, todo pasa".

martes, 27 de marzo de 2012

Incongruencia textual

Blanco, gris, negro. Un caracol en un día de lluvia.
Y respiro. Y truena. Y llueve. 
Palabras que vienen y van. Me mira. La luz parpadea y pasa un coche a mi alrededor. El cielo está oscuro. Una estrella y mi reflejo. Sentimientos con un toque de locura. Amor. Me siento y empiezo a leer. Te quieros afilados, plumas de papel y otras cosas varias. Indiferencia con un poco de música. Relajación. Pienso, pero no existo o existo y no pienso.
Y ahora corre, salta, vuela.
Se aleja, huye, se esfuma. 
Recibo señales. O no. Quiero y no puedo, puedo y no quiero. Ahora o nunca. Me precipito al vacío.
Y caigo.
Y muero.